Sin el individuo no tenemos una sociedad
Somos lo que proyectamos, de forma consciente o inconsciente. Ante la familia, el trabajo o cada nicho social, proyectamos nuestra cajita de significantes y somos interpretados a través de sus respectivos significados. Es el lenguaje semiótico de la coincidencia, de la aceptación, de la conexión. Construimos significantes para ajustarlos a los significados que la sociedad estandariza en cada época, la famosa lucha del “Ego” junguiano por la aprobación social externa.
Como vivimos en una sociedad que busca la estandarización del comportamiento, el proceso de “Individuación” (Carl Gustav Jung) se convierte en una de esas habilidades básicas y necesarias. El alejamiento de la esencia, o del “Self”, principalmente en Brasil, es una constante. Es como si en Brasil el individuo no importara, sino solo el “colectivo”. Aquí tenemos una formación del “Ego” muy debilitada. Según Jung, el “ego” del individuo se forma a lo largo del desarrollo y básicamente en función del proceso de socialización. Siendo la estructura familiar la primera gran referencia, si nos detenemos a analizar las estructuras familiares brasileñas en general, podemos entender una de las razones por las que tenemos un “Ego” tan infantilizado por aquí, que infla el papel de víctima irresponsable de su propio recorrido. Aquí el “Self” pasa desapercibido y su ausencia es la alegría de los terapeutas. Y quizá explique por qué tenemos tantos psicólogos en Brasil. En Terra Brasilis nadie se conoce bien y todos responden de forma inconsciente a los significantes / significados cuyo guion escriben, en buena parte, los Medios.
Solo puede considerarse individuo quien se ha lanzado al viaje de la “Individuación”, habiendo conseguido anclarse en su propio “Self” después de entender y superar los complejos inconscientes del pasado, ajustando su “Ego” y alineando conscientemente su propia individualidad. No en vano la palabra individuo significa lo indivisible o aquello que no se divide. En Brasil, ¿tenemos sentido del individuo?
¿Te has parado a pensar en lo interesante que es la forma en que los Medios dictan el comportamiento colectivo? ¿Y en cuánto elimina eso los pensamientos individuales? ¿Es posible vivir en una sociedad con un comportamiento descentralizado, donde obviamente se establezcan premisas claras de respeto, ley y orden? Parece obvio, pero no tenemos eso en Brasil.
Un mantra aquí en Brasil es: “tenemos que invertir en educación.” Pero ¿qué quiere decir eso?
¿Individuo consciente u oveja que responde a ideologías creadas por otros?
Si tomamos la libertad económica, la libertad política, la libertad cultural, la libertad informativa… ¿Cuán libre es Brasil realmente?
“El máximo de libertad que el ser humano puede desear es elegir la prisión en la que quiere vivir. La libertad es una abstracción. Dime cuál es tu tribu y te diré cuál es tu clausura. Solo hay libertad si tu vida es producida por ti mismo.” - Baruch Spinoza, Holanda, 1632 - 1677
